martagarraus

Hello!

Welcome to my page!

We, the princesses.

I have always loved fairy tales. When I was a girl our father used to sit next to us, tucked in our beds ready to sleep, and told us a fairy tale. Peter Pan was our favorite tales and it is still: Fairies, mermaids, pirates, indians, hollow trees, fairy dust, and the most exciting feeling in the world, flying.  And yes, I always fell asleep waiting for Peter Pan. But it is not about flying I am going to write about but fairy tales and their link with us, women. Although The Princess Bride was written in 1973, it is one of my favorites tales too. Fairy tales share the same story line: a damsel in distress who is saved by the valiant knight. Walt Disney put these stories inside our homes and lifes forever. Cinderella, Snow White, Sleeping Beauty, The Beauty and the Beast, The Hunchback of NotreDame, Pocahontas, Little Mermaid… Hans Christian Andersen, The Brothers Grimm, Victor Hugo… These magnificent writers remain in our hearts in both: one old fashioned way, and a new one hidden in heels, make up, fashion designers, modern cities, and stress. Do we try to cover our “hidden kiss” to show instead an independent and cold woman in order to have our place in society?  Don´t  we sometimes forget that we have to be treated as princesses? Don´t we act like mothers to our men in order to control everything?

These modern fairy tales are around us in our everyday life as a reminder that we are princesses still. Although Sex and the City shows four independent and beautiful women in the vibrant, exciting and sleepless city, New York, Carrie is saved by her knight Mr. Big in the most romantic cities of all times, Paris.

Drew Barrymore also comes to my mind as a dreamer, excellent actress and great producer as well. She has produced several movies about romance, and every movie has its own but similar happy ending: the girl is heartbroken in tears because something bad happened and made the couple split. But the boy finds out the misunderstanding or realizes his mistake, and apologizes and declares his true love through a song in a plain, a piano in a concert, or a micro in a beisboll field. The Wedding Singer, Never Been Kissed, Music and Lyrics, Ever After are some of them.

Every girl has her own dream inside her little heart about a knight who rescues her. Drew Barrymore´s movies remind me that I rather be rescued by a knight than act like a mother to him. Today women are independent, free, and modern, but sometimes some of them act like mothers towards their couple. They already have a wonderful mom, let them also have a princess.

Nosotras las princesas.

Siempre me han gustado los cuentos de hadas. Cuando era pequeña mi padre nos contaba cuentos en la cama, arropadas en nuestros edredones y listas para dormir. Peter Pan era nuestro cuento favorito y todavía lo es: hadas, sirenas, piratas, indios, árboles huecos, polvo de hadas y lo más excitante del mundo, volar. Y sí, siempre me dormía esperando a Peter Pan. Pero no voy a escribir de volar sino de los cuentos de hadas y el lazo que les une a nosotras, las mujeres. Aunque La Princesa Prometida fue escrita en 1973, es uno de mis cuentos favoritos.

Los cuentos de hadas comparten la misma trama; una princesa en apuros que es salvada por su valiente caballero. Walt Disney se encargó de poner estas historias dentro de nuestras vidas y hogares para siempre. Cenicienta, Blancanieves, La Bella Durmiente, La Bella y la Bestia, El Jorobado de Notre Dame, Pocahontas, La Sirenita… Hans Christian Andersen, The Brothers Grimm, Victor Hugo… Estos magníficos escritores permanecen en nuestros corazones a la vieja usanza, pero también en una nueva versión escondida en tacones, maquillaje, diseños de alta costura, ciudades modernas y estrés.

¿Intentamos las mujeres esconder “nuestro beso escondido” y sustituirlo con la imagen de mujer fría e independiente para lograr un hueco en esta sociedad? ¿Nos olvidamos a veces de que tenemos que ser tratadas como princesas? ¿Olvidamos nuestro lado femenino y actuamos como madres con los hombres para poder controlarlo todo?

Estos cuentos de hadas están entre nosotros, en nuestro día a día como un recordatorio de que todavía somos princesas. Aunque Sex and the City nos muestra cuatro mujeres guapas e independientes en la excitante, vibrante y rápida ciudad de New York, nuestra Carrie es rescatada por su caballero Mr. Big en la ciudad más romántica de todos los tiempos, París.

Drew Barrymore también viene a mi mente como soñadora, gran actriz y excelente productora. Drew ha producido muchas películas románticas, y cada película posee su propio final feliz: nuestra protagonista está con el corazón roto por un malentendido y la pareja ha roto. Al final, el protagonista se da cuenta del malentendido o error que ha cometido y se disculpa mientras declara su amor verdadero a través de una canción en un avión, un piano en un concierto, o en un campo de béisbol. The Wedding Singer, Never Been Kissed, Music and Lyrics, y Ever After, son algunas de ellas.

Desde siempre, cada niña posee un sueño dentro de su corazoncito donde su caballero le rescata. Las películas de Drew Barrymore me recuerdan que prefiero ser rescatada por un caballero, a actuar como una madre hacia él. Hoy las mujeres son independientes, libres y modernas, pero algunas tienden a actuar como madres con su pareja. Ellos ya tienen una madre maravillosa, dejemos que tengan una princesa a su lado.

Divorciada y sin un duro

0